martes, 25 de diciembre de 2018

LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN DISCENTES DE EDUCACIÓN INCIAL A TRAVÉS DE LAS ESTRATEGIAS CREATIVAS
Los discentes de educación inicial en diferentes momentos de su rutina de la vida diaria, en el mundo escolar toman actitudes hostiles con sus compañeros, para lo que se hace indispensable la aplicación de estrategias creativas para la resolución de conflictos en el aula y fuera de esta. Siendo necesario dar corrección temprana a los problemas que ocurren entre los discentes de educación inicial.
Entendiéndose que, la educación inicial es la primera y más importante fase en las áreas del desarrollo del niño (a) en lo cognitivo, socioemocional, psicomotor y lenguaje. Para lo que, la educación inicial es la etapa que antecede a la educación primaria y va desde los 0 años hasta los 6 años de edad. Siendo, definido por el Ministerio de Educación y Deportes (2.005; 16)

Se concibe la educación inicial como un continuo de desarrollo humano que se ejecuta a través de los procesos de enseñanza y aprendizaje, entendida como unidad compleja de naturaleza humana integral; de forma que correspondan los niveles y modalidades a los momentos del ser humano en los órdenes físicos,biológicos,cultural y social.

La formación académica recibida por los niños (as) abarca muchos ámbitos del desarrollo infantil, siendo este el paso al primer grado, la cual es la educación permanente y se hace necesario que el niño (a), tenga una evolución favorable durante su permanencia en el transcurso de la educación inicial, para que beneficie el desarrollo integral del mismo, con el propósito de formar seres humanos autónomos, con pensamiento crítico, creativo, siendo seguros de sí mismo, con habilidades y comportamientos o conductas operativas.
Es necesario acotar que la conducta es toda respuesta emitida por el ser humano las cuales son innatas o aprendidas por medio de aprendizajes de acuerdo al medio donde se desarrolla el individuo. Al respecto Moles (2.004; 28), define la conducta como “las manifestaciones viscerales, musculares o glandulares que se dan en un organismo y que puedan ser medibles, observables y cuantificables”.
La conducta humana es objeto de estudio obligado para terapeutas, orientadores, educadores y todo profesional que trabaje con personas;  dicha conducta puede ser  innata o producto del  aprendizaje,  el cual está  regido por principios experimentalmente establecidos o por establecer. Para lo que Bianco (1.991; 76), define la conducta como “Respuesta emitida ante una situación/estímulo umbral. Esa respuesta puede ser incondicionadas (innata) o condicionada (aprendida)”.
Cabe resaltar que, dentro de las aulas de clases se observan conductas no operativas, conductas agresivas físicas y verbales como: pellizcos, gritos, empujones, mordidas, patadas, entre otros; siendo una reacción innata del ser humano, recurrir al conflicto, generando esto serios problemas entre los pares, considerando el conflicto como  un factor cultural que se define en el carácter y personalidad  del discente, según el contexto en el cual se desenvuelva el mismo a nivel familiar y social. El conflicto nace de las diferencias que establecen los seres humanos a nivel social.
Es importante mediar el conflicto, este se presenta en muchos ámbitos o sectores de la vida, como: la familia, la comunidad y sobre todo en las escuelas, debido esto a que cada persona quiere imponer sus propios intereses y criterios personales lo que desencadenan diversos problemas; por todos estos referentes, hay que buscar de implementar acciones que conlleven para el aprendizaje de la resolución de conflictos; para lo que la resolución de  conflictos es definida
Siendo importante, no eliminar los conflictos sino aprender a manejarlos de manera constructiva, es decir sin violencia, utilizando estrategias creativas a través de técnicas conductuales, en palabras de Pereira (2.013; 38), citando a Palma (2.006), expresa que la resolución de conflictos es “La voluntad por resolver los conflictos que surjan en la vida de las personas, mirar frente a ellos, es decir hacerlos visibles en la interacción y/o grupal lo que le facilitará ponerle nombre a la situación”.
Siendo esencial que las personas involucradas en el conflicto estén dispuestas para admitir los errores y resolverlos de forma fácil, sencilla por medio de diferentes técnicas de conducta como la mediación, negociación, conciliación, técnicas cognitivas conductuales, así como también, estrategias creativas, es indispensable aprender a vivir juntos, lo que implica responsabilidad; el docente es el enlace para establecer relaciones armónicas  con soluciones positivas de los conflictos en el aula de clases. Siguiendo el mismo orden de ideas, se resalta la asertividad como una alternativa para que los discentes expresen sus ideas de acuerdos y desacuerdos en las situaciones que le hayan causado el conflicto en donde nadie salga afectado.
La asertividad es una habilidad social, definida por el CIPPSV  (1.992; s/n)   “Conducta aprendida que permite expresar lo que se siente y/o piensa ante una Situación/Estímulo Relación Interpersonal, inhibiendo la Respuesta de Ansiedad o la Respuesta Agresiva”. La asertividad permite conocer sus derechos y defenderlos de forma eficaz, respetando el de lo demás, la persona asertiva tiene una conducta equilibrada.
Así mismo, para resolver conflictos se tiene el modelamiento que es un aprendizaje por observación propuesto por Albert Bandura en 1.977, en su Teoría del Aprendizaje Social que se basa  en  También recibe los nombres de aprendizaje vicario, aprendizaje observacional, imitación, modelado, o aprendizaje cognitivo social; siendo este el aprendizaje basado en una situación social en la que, al menos, participan dos personas: el modelo, que realiza una conducta determinada, y el sujeto, que realiza la observación de dicha conducta y cuya observación determina el aprendizaje.
De la misma forma, está el cuento como estrategia creativa utilizada para la resolución de conflictos; el cuento es una herramienta o recurso muy utilizado por los docentes aunque primero es utilizada en el hogar. Para Vega (2.015; 18), expone que los cuentos:

Es una de las herramientas más poderosa en lo que a transmisión de valores se refiere, así como su capacidad formativa-didáctica. Su carácter lúdico lo convierte en un instrumento de disfrute y placer, potenciador de la imaginación y la creatividad. Los cuentos son el primer contacto de los niños con la cultura.

Entre las ventajas del cuento Mas (2.013; 108), expone que:

El cuento es fundamental porque enriquece la imaginación del niño, la creatividad y la espontaneidad además también enriquece su vocabulario, estimula comprensión y la expresión, favorece la dicción, la articulación y la entonación de las palabras, motiva el aprendizaje y además contribuye al desarrollo dela atención, la memoria y la concentración por su carácter lúdico y se convierte en un medio esencial para propiciar aprendizajes  mediante el propio contenido tanto de carácter conceptual, procedimental y actitudinal.

El cuento debe estar elaborado con imágenes llamativas, colores que llamen la atención del niño(a), su temática debe ser fundamentada en valores buenos y malos, con gran valor educativo; que le permitan al niño(a) tomar decisiones, aprendiendo a resolver conflictos, y así poder permitirles adquirir una experiencia de aprendizaje, enseñándole al niño (a) ser autónomo. El cuento provoca y excita la curiosidad de los niños y niñas; estimula su imaginación; desarrolla su inteligencia; facilita que identifique sentimientos y emociones; da respuesta a sus necesidades; pone al niño en contacto con problemas y le ayuda a que dé respuestas a los mismos.

Para los niños y niñas, escuchar cuentos es fuente de placer y de aprendizaje disfrutan y muestran interés por expresarse mediante recursos extralingüísticos, comparten emociones, sensaciones y emociones provocadas por los cuentos, por ello, se considera al cuento como fuente de aprendizaje que produce placer, experiencia, reflexión, relación e interacción, y adquisición de procedimientos adecuados para superar los objetivos educativos.  Las afirmaciones anteriores apoyan la necesidad de integrar en los programas de intervención con los pequeños, los cuentos; por su valor educativo y por el intenso placer y disfrute que expresan y manifiestan los niños y niñas, con esta actividad.

Autora: Lourdes Sulbarán 
Referencia Bibliografia
Bianco F. (1991) Bases Doctrinarias de la Educación para padres. Caracas: Ediciones: Centro de Investigaciones Psiquiátricas, Psicológicas y Sexológicas de Venezuela (C.I.P.P.S.V) 
CIPPSV (1.992). Formación de Actitudes del Orientador I (FAO I).  Caracas: Ediciones: Centro de Investigaciones Psiquiátricas, Psicológicas y Sexológicas de Venezuela (C.I.P.P.S.V
Mas L. (2.013). La Literatura Infantil: el Cuento. Colombia; Publicaciones Didácticas.
Moles J. (2.004).  Psicología Conductual. 2da. Edición. Villa de Cura: Editorial Miranda.
Pereira C. (2.013). Manejo y Resolución de Conflictos. Ensayo de Seminario de Grado. Bogotá: Universidad Militar Nueva Granada
República Bolivariana de Venezuela. (2.005) Educación Inicial Bases Curriculares. Caracas: Editorial Noriega.
Vega L. (2.015). El Cuento en la Intervención de la Solución de Conflictos. Trabajo de Grado Educador Infantil. Barcelona: Universidad Internacional de La Rioja.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Las Competencias Investigativas en Educación y las TIC
La presencia de las TIC ha traído consigo un conjunto de innovaciones promovidas por la presencia tecnológica, la globalización, como asimismo por la apuesta de nuevas prácticas de formación universitaria desde un enfoque basado en competencias. Ahora bien, esta adaptación supone cambios en los modelos educativos, cambios en los usuarios de la formación y cambios en los escenarios donde ocurre el aprendizaje. Cierto esta, que los cambios impelen al profesorado a una actualización y porque no decirlo a un cambio de paradigma para acoger lo que en nuestros tiempos se fundamenta en la formación por competencias.
El estudiante universitario de nuestro tiempo, tiene que saber gestionar su conocimiento a través de un aprendizaje que le ayude a comprender su entorno más inmediato afrontando los nuevos desafíos con herramientas más actuales, entre las que destacan las nuevas tecnologías. Para ello el estudiante debe ser competitivo En entes sentido en palabras de Bretel (2005) la persona competente es aquella que posee las cualidades, los requisitos necesarios, la disposición y la creatividad para hacer algo cada vez mejor y para dar razón y justificación de su acción.
Para lo que, el rol de la universidad pasa por abrir los espacios y las aulas a la presencia de las nuevas tecnologías, no de una forma soslayada, pero con una intencionalidad clara que vehiculen de forma activa aprendizajes y transferencia de los saberes consolidados. Se asume que, todo estudiante que opta a una titulación universitaria debe saber gestionar su conocimiento a través de un aprendizaje que le ayude a comprender su contexto afrontando los nuevos desafíos y transformaciones del nuevo milenio, a través de un nuevo y emergente enfoque de gestión y desarrollo del aprendizaje de forma activa y perdurable.
Sin duda la irrupción de los aprendizajes basados en competencias según Ahumada 2011) supone innovar la enseñanza y replantearse todo el acto educativo incluyendo hasta la evaluación de los aprendizajes, avanzando así hacia una adaptación de los nuevos modelos de formación centrados en el trabajo de los estudiantes. En otras palabras, y atendiendo a la nomenclatura vinculada al concepto competencias, ser competente significa saber pensar, saber hacer, saber ser; saber vivir, saber crear, saber estar consigo mismo en los hábitos adquiridos y que permiten el crecimiento personal en la convivencia con los demás; encontrarse en la realización de actividades, de las cosas que se hacen en el ejercicio de aquello para lo que se estudió; significa tener las capacidades necesarias para desarrollar reflexiones, estrategias de pensamiento, críticas y propuestas, encontrar soluciones, saber qué es lo que se sabe, saber plantearse nuevas preguntas y continuar con los aprendizajes. 
La formación por competencias, en el marco de las titulaciones superiores, sin duda permite la formación de profesionales universitarios capaces de actuar en forma acertada y asertiva, ante diferentes contextos teniendo la capacidad de transferir las competencias consolidadas en los procesos de enseñanza y de aprendizaje a situaciones nuevas